Aceite de palma y otras grasas saturadas

20 de abril de 2017

aceite-de-palma-y-otras-grasas-600x315-9122334

aceite-de-palma-y-otras-grasas-600x315-9122334
Sobre el aceite de palma, están apareciendo en la prensa diversos artículos recientemente. Resaltan sus efectos nocivos para la salud. Sin embargo, no ha de hablarse solo de aceite de palma, sino de los otros aceites y grasas que también contienen altas proporciones de ácidos grasos saturados.
El aceite de palma tiene aproximadamente un 50% de ácidos grasos saturados (AGS), principalmente ácido palmítico, un 37% de monoinsaturados (AGM), principalmente oleico, y un 2% de polinsaturados (AGP), principalmente linoleico. La mantequilla tiene un 45% de ácidos grasos saturados, (de los que 29% son palmítico y 13% son esteárico), un 21% de monoinsaturados, (principalmente oleico), y un 2% de polinsaturados.

Es decir el “aceite” de palma, aunque le llamemos aceite, tiene más grasas saturadas que la mantequilla.

Al mismo tiempo, no debemos tampoco olvidar las grasas “trans”, que en las etiquetas de los alimentos se venden como “grasas vegetales parcialmente hidrogenadas” y que a efectos de la salud se comportan como 100% de grasas saturadas. Recientemente se ha dictado una orden, que habrá de retirarse esta nomenclatura y poner llanamente: “grasas trans”.
La actualización y divulgación del problema de las grasas saturadas, se ha debido a que últimamente se han publicado trabajos importantes, muy bien documentados, que relacionan la ingesta de ácidos grasos saturados con procesos cardiovasculares y muerte. Uno liderado por el Prof. DD. Wang, publicado en JAMA Network. Otro liderado por el Prof. Ken Zong, difundido por Brithish Medical Journal . Y finalmente el liderado por el Prof. Y. Li, publicado en el Journal of the American College of Cardiology. Todos ellos del Department of Nutrition, Harvard T.H. Chan School of Public Health, Boston, Massachusetts, en colaboración con muchos coautores de otros centros.
La base de los tres trabajos, es el seguimiento de 84.628 mujeres del “Nurses’ Health Study”,  y 42.908 hombres del “Health Professionals Follow-up Study”, todos al inicio del estudio, sin diabetes, enfermedad cardiovascular y cáncer.
Reportaron: dieta, frecuencia de ingesta y cuestionario de salud cada 4 años. Se hizo un seguimiento en las mujeres, desde el 1980 al 2010. Y en los hombres, desde 1986 al 2010. Recomiendo su lectura, por la claridad del trabajo y un cuadro muy demostrativo el del Prof. Y.Li. Me ciño a comentar algunas de sus conclusiones:

Cambios de composición de la dieta y riesgo cardiovascular:

1.- La sustitución isocalórica en la alimentación, del 2% de un ácido graso saturado (AGS) por un ácido graso “trans”, el riesgo de enfermedad cardiovascular aumenta un 5%.
Por tanto, es peor un ácido graso “trans”, que uno natural saturado.
2.- La sustitución isocalórica del 2% de un ácido graso saturado (AGS) por hidratos de carbono refinados (HCR): azúcar, fructosa, jarabes o zumo de fruta concentrado, el riesgo aumenta un 1%. Pero con hidratos de carbono complejos: legumbres y en general de granos completos, el riesgo disminuye un 10%.
3.– Si en la dieta, se sustituyen los ácidos grasos saturados (AGS), por ácidos grasos monoinsaturados (AGM)  (aceite de oliva, de girasol, o de soja) el riesgo baja un 15%. Y si lo sustituimos por ácidos grasos polinsaturados (AGP) (ácidos omega-3) el riesgo baja un 25%.
4.- La sustitución isocalórica del 2% hidratos de carbono refinados (HCR) por ácidos grasos “trans” el riesgo aumenta un 4%. Pero si el 5% de (HCR) lo sustituimos por ácidos grasos saturados (AGS) el riesgo disminuye un 2%.
Es decir, es peor la ingesta de ácidos grasos “trans” que de azúcares. Pero también es peor la ingesta de azúcares que de grasas saturadas.
5.- Cuando se sustituyen los azúcares por ácidos grasos monoinsaturados (AGM) disminuye un 5% el riesgo. Cuando se sustituyen los azúcares por hidratos de carbono complejos, disminuye un 10%. Y si se sustituyen los azúcares por ácidos grasos polinsaturados (AGP), disminuye el riesgo cardiovascular un 20%.

Como conclusión vemos, que se puede mejorar mucho el riesgo cardiovascular, cuidando la dieta.

Pero recordar una correcta dieta, debe aportar de todo.
0% de ácidos grasos saturados, no es bueno para la salud, pues también son necesarios. Es recomendable que en la dieta, un 5% de las grasas, sean saturadas naturales. No nos fijemos sólo en el aceite de palma, y nos olvidemos las grasas “trans”. Los alimentos muy ricos en ácidos grasos saturados, como también el azúcar (bebidas azucaradas) pasteles, bollería, pan blanco…. según las conclusiones de los estudios, han demostrado ser muy perjudiciales para la salud.

Dieta equilibrada, con sentido común, comer de todo, y cuando hace falta recomendada por un nutricionista.

Dr. Juan Sabater-Tobella
European Specialist in Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network

Presidente de EUGENOMIC®
Artículos relacionados:

EUGENOMIC® Asesores en Farmacogenética y Medicina Genómica

Seguimos informando sobre Farmacogenética y Medicina Genómica en los perfiles de: Facebook, Twitter, Youtube, Google+, Linkedin.
Última revisión: [last-modified]

Artículos relacionados

Test genómico de intolerancia al gluten

17 de abril de 2012

Diagnostico sencillo de exclusión: “Test genómico de intolerancia al gluten”  La enfermedad celíaca afecta aproximadamente al 1% de la población, y sigue sin haber tratamientos farmacológicos, siendo la dieta exenta de gluten la única opción, lo que es complicado e incómodo para los pacientes. Acaba de aparecer una revisión (1) informando que en la actualidad se […]

estatinas_y_dolores_musculares-1610268

Estatinas y dolores musculares

23 de abril de 2015

La aparición de dolores musculares y miopatías graves son síntomas que suelen suceder a los seis-doce meses, o incluso al cabo de años, de haber iniciado el tratamiento con estatinas, por lo que no se relacionan con la medicación. Conviene, estudiar alteraciones en los genes de las personas que toman estatinas, para conocer y evitar sus posibles efectos adversos

abuso_de_opiodies_contra_el_dolor-4393508

Abuso de opioides contra el dolor

9 de enero de 2014

La FDA está muy preocupada por el uso inadecuado de la prescripción de opioides, que es un importante problema de salud pública.

analgesicos-en-mujeres-lactantes-600x315-3378820

Analgésicos en mujeres lactantes

20 de julio de 2018

Acaba de ser publicado un trabajo que demuestra que determinar el genotipo del CYP2D6 a todas las madres lactantes que requieran un analgésico opioide, además de evitar muchos problemas a la madre, evita posibles efectos adversos, que pueden comprometer incluso la vida del bebé. En el año 2016, The American Academy of Pediatrics, hizo un posicionamiento con el título: Codeine: The time to say “NO”, debido al alarmante número de muertes por paro respiratorio en niños, tras operaciones habituales de amigdalotomía y tonsilectomía, en las que el analgésico preferido fue “jarabe de codeína”. En el año 2015 la AEMPS (Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios) por el mismo motivo, ya desaconsejó el uso de la codeína a niños. También lo hizo la FDA en el año 2017, y en enero de este año ha ampliado la edad a los 18 años, además del tramadol y la hidrocodona. Se ha demostrado que determinar el genotipo del CYP2D6 a todas las madres lactantes que requieran un analgésico, ahorra dinero al sistema sanitario.