Antidepresivos y malformaciones fetales

15 de diciembre de 2017

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En un reciente artículo publicado en el blog hacíamos referencia a un trabajo que demostraba, que mujeres embarazadas con depresión, que afecta al segundo trimestre del embarazo, influye sobre la estructura cerebral del feto y en su desarrollo posterior.
Encontraron que el espesor de la capa cortical en dos áreas del hemisferio derecho, se relacionaba negativamente en el niño, cuando la madre presentaba depresión en el segundo trimestre del embarazo, período que coincide con la estructuración cerebral del feto.
Para evitar los posibles efectos adversos sobre el desarrollo del cerebro fetal, en ocasiones se considera conveniente prescribir fármacos antidepresivos.
Pero, cuidado con los antidepresivos. Se ha realizado un estudio que informa:

Mujeres embarazadas que, por presentar un síndrome depresivo, tomaron fluoxetina, tuvieron un ligero incremento de malformaciones fetales, principalmente cardiovasculares.

Se hizo una revisión de 16 estudios sobre esta situación. En conjunto agrupaba 6.562.262 de embarazos.

Las mujeres que tomaron fluoxetina durante el primer trimestre de embarazo, presentaron un 37% más de malformaciones cardiovasculares y un 18% más de otro tipo de malformaciones.

En un período inicial de la embriogénesis esto es, en el proceso que se inicia tras la fecundación, determinadas sustancias pueden afectar a muchas estructuras en el desarrollo del feto. Son los denominados productos teratógenos.
La fluoxetina es un antidepresivo del grupo de los SSRIs (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) y de ellos es de los que tiene un vida media más larga (unos 4 días).
Se ha demostrado que atraviesa la barrera placentaria, ya que se ha detectado en sangre de cordón umbilical. Por tanto la fluoxetina en sangre fetal puede actuar como agente teratógeno en algunas de las fases del desarrollo de algunos órganos y como demuestra el trabajo, especialmente en el sistema cardiovascular.

El tratamiento de elección para la depresión en el embarazo debería ser psicológico y no farmacológico.

Muchos fármacos son teratógenos. La vida media de los antidepresivos SSRIs es: Citalopram 36 horas; escitalopram 30 horas; paroxetina 20 horas y sertralina 20 horas.
La fluoxetina tiene una vida media de 4 días, pero su metabolito también activo norfluxetina, tiene una vida media que puede llegar a los 16 días. Este paso a norfluoxetina se realiza principalmente por el CYP2D6  y en menor proporción por el CYP2C19.
La fluoxetina y la mayoría de SSRIs son inhibidores potentes de enzimas involucradas en el metabolismo de muchos fármacos, por lo que pueden provocar muchas interacciones entre medicamentos, que pueden ser graves.
Antes de prescribir un fármaco a una embarazada, además de revisar previamente su posible efecto teratógeno, debiera tenerse en cuenta las variantes genéticas de la paciente, que puedan alterar el metabolismo del fármaco previsto.
Una dosis correcta según protocolo de un fármaco no teratógeno, puede convertirse en teratógeno, si la paciente tiene alguna variante genética, que provoca que la enzima que lo metaboliza no tenga actividad.
Esto es, variará la farmacocinética del fármaco, y aumentará sus niveles en sangre, pudiendo ser teratógeno para la paciente.

Un estudio Farmacogenético previo a la administración del medicamento, es la única manera de conocer y prevenir posibles efectos adversos no previstos y no deseados, debidos a la medicación.

Dr. Juan Sabater-Tobella
European Specialist in Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network
Member of the International Society of Pharmacogenomics and Outcomes Research

Presidente de EUGENOMIC®
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