ASPIRINA® y riesgo cardiovascular
El ácido acetil-salicílico (Aspirina®) es un antiagregante de las plaquetas, por lo que evita la formación de microtrombos. Al mismo tiempo, es antiinflamatorio y analgésico, por lo que es frecuente que en prevención primaria, se recomiende tomar una Aspirina® infantil (100 mg) al día, para “prevenir riesgo cardiovascular”.

El articulo “top ten” de enero de 2019, es decir el más leído de los 10 más leídos dentro del portal de información médica Medscape, ha sido: Association of Aspirin Use for Primary Prevention With Cardiovascular Events and Bleeding Events.A Systematic Review and Meta-analysis, publicado en la prestigiosa revista JAMA.
La prevención primaria busca evitar enfermedades antes de que aparezcan síntomas, mediante cambios en el estilo de vida, suplementos o fármacos.. Se aplica en situaciones donde no se detecta ninguna patología mediante exploraciones médicas, análisis clínicos o pruebas de imagen.
El ácido acetil-salicílico (Aspirina®) es un antiagregante de las plaquetas, por lo que evita la formación de microtrombos, al mismo tiempo es antiinflamatorio y analgésico, por lo que es frecuente el que en prevención primaria, se recomiende tomar una Aspirina® infantil (100 mg) al día, para “prevenir riesgo cardiovascular”.
Pero la cara fea de la Aspirina® es que puede aumenta el riesgo de sangrado gástrico.
El meta-análisis recoge los resultados de 13 estudios sobre el tema que engloban 164.225 participantes con un total de seguimiento que acumulaban entre todos 1.050.511 años.
La edad media de los participantes fue de 62 años (rango 53-74), 47% fueron hombres, 19% tenían diabetes. De ellos un 9.2% tenían por datos clínicos, analíticos o de otro tipo algún riesgo cardiovascular, es decir ya podía estar indicado prescribirles Aspirina®, pues ya era para prevención secundaria y no primaria.
Los resultados, como en muchos trabajos de este tipo, se dan en número de casos por “10.000 años-persona”. Es decir eventos que han ocurrido en un colectivo de N personas seguidas durante n años (cada persona se puede seguir número de años diferente). Partiendo de esta base, los resultados fueron los siguientes. El número de eventos cardiovasculares fue de 57 por 10.000 años-persona para los que tomaron Aspirina® y 61 para los que no la tomaron. Es decir, favorable a la Aspirina®.
Las hemorragias mayores fueron de 23 por 10.000 personas-año con Aspirina® y 16 sin ella. La conclusión de los autores fue textualmente: The absolute increase in bleeding risk exceeded the absolute decrease in adverse CV events. Es decir, el número de hemorragias que se provocan es mayor que los accidentes cardiovasculares que se evitan.
La situación cambia en el contexto de la prevención secundaria o terciaria, cuando ya existen síntomas clínicos o alteraciones detectadas en análisis, electrocardiogramas o pruebas de imagen. En estos casos, conviene iniciar un tratamiento preventivo, eligiendo entre Aspirina® u otros antiagregantes o anticoagulantes según el riesgo de sangrado.
La conclusión es clara, no debe prescribirse Aspirina® para prevención primaria de un evento cardiovascular pues evitaremos menos casos que sangrados gastrointestinales o intracraneales.
En la medicina preventiva del riesgo cardiovascular, se da prioridad a los cambios en el estilo de vida para evitar el desarrollo de sobrepeso u obesidad. Esto incluye la práctica regular de ejercicio, una alimentación equilibrada y una adecuada proporción de hidratos de carbono, grasas y proteínas.
En este enfoque, los medicamentos deben considerarse siempre como una alternativa secundaria.
Dr. Juan Sabater Tobella
European Specialist in Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network
Presidente de Eugenomic®
Tests genéticos de interés
- Test genético de farmacogenética cardiología: CARDIOpgx