El ejercicio físico facilita la deshabituación tabáquica

18 de enero de 2018

El ejercicio físico facilita la deshabituación tabáquica
El tabaquismo sigue siendo un problema grave de salud en España. El 20% de los españoles fuma habitualmente.
Según datos recientes aparecidos en diversos informes oficiales y reflejados en la prensa generalista, en el 2017 han fallecido 52.000 personas por causas directamente relacionadas con fumar. Cada año un 30 % de fumadores hace el propósito de dejarlo y sólo un 5% lo consiguen.

El 33% de las adolescentes y el 29% de los chicos de entre 14 y 18 años son fumadores.

España es el país de Europa que comienzan antes los jóvenes, con este mal hábito.
Tema tratado en el V Curso Internacional de la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia (SEMA) celebrado en el Hospital de La Paz de Madrid.
Desde hace años, muchos trabajos destacan que el ejercicio físico moderado ayuda a la deshabituación tabáquica. Adjunto una revisión realizada en el año 2013 de datos de MEDLINE Y EMBASE.
Las conclusiones de los autores son muy firmes: “There was strong evidence that short bouts of physical activity acutely reduced cigarette cravings”.

Hay una fuerte evidencia, que tiempos cortos de actividad física reducen la necesidad de fumar.

Esto es un dato experimental, pero la ciencia siempre pide un paso más y flotaba siempre la pregunta ¿por qué? Importante estudio en ratones, ha demostrado de forma muy convincente, los mecanismos por los que el ejercicio ayuda a la deshabituación tabáquica. Es un complejo mecanismo del metabolismo cerebral.
Como todos los trabajos experimentales, no es un estudio sencillo. A un grupo de ratones les inyectaron solución salina y a otro grupo solución salina con nicotina (total 80 ratones), para provocarles el hábito. Se les sometió a ejercicios de mantenerse encima de una rueda. A los animales, se les provocó el síndrome de abstinencia, y les inyectaron contrastes radiactivos, para  medir por método PET (Tomografía conmutada) la actividad cerebral de receptores hormonales.
La conclusión es, que el ejercicio induce una sobrerregulación de la unión de la acetilcolina a su receptor alfa-7 (alfa7-nAcHr)  en la región CA2/3 del hipocampo, lo que facilita la deshabituación.
En base a dichos estudios, en todo programa de deshabituación tabáquica, debería incluirse hacer ejercicio moderado y elegir el más adecuado a las condiciones de salud y disponibilidad de cada persona.
Por el contrario el ejercicio no influye, según algunos creían, sobre el metabolismo de la dopamina.

También los polimorfismos genéticos de cada persona pueden influir en la selección de las pautas de deshabituación tabáquica.

Entre otros, un polimorfismo del gen receptor de la acetilcolina, se ha demostrado que es clave para la deshabituación tabáquica. Sin embargo, el ejercicio será menos eficaz en los portadores de este gen, y habrá que recurrir a otras estrategias.
Influyen también polimorfismos genéticos, en la velocidad que el cuerpo elimina la nicotina, con que fuerza se une al receptor, y también los mecanismos de la serotonina y dopamina.
Según el fármaco que se desee utilizar como soporte a la deshabituación, es muy importante tener en cuenta la Farmacogenética y las posibles interacciones con los otros medicamentos que pueda tomar el paciente.

Un tema tan importante y complejo como el de la deshabituación tabáquica, debe plantearse con todas las herramientas que hoy aporta la ciencia. La Genómica es una de ellas.

No utilizarlas es prestar un mal servicio a los paciente y a la sociedad, dado que conseguirlo es un bien personal, pero también de salud pública.
Dr. Juan Sabater-Tobella
European Specialist in Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EC4).
Member of the Pharmacogenomics Research Network.
Member of the International Society of Pharmacogenomics and Outcomes Research
International Delegate of the World Society of Anti-Aging Medicine.
Presidente de EUGENOMIC®
Video relacionado:

Artículos relacionados:

EUGENOMIC® Asesores en Farmacogenética y Medicina Genómica

Seguimos informando sobre Farmacogenética y Medicina Genómica en los perfiles de: Facebook, Twitter, Youtube, Google+, Linkedin.
Última revisión: [last-modified]

Artículos relacionados

plantilla_blog-5-600x315-5232623

El dolor en ancianos

23 de julio de 2019

De la misma forma que a los niños, no se les debe prescribir determinados fármacos y también que las dosis han de ser diferentes a las de los adultos. En las personas de edad avanzada se deben aplicar otros criterios. A las personas de tercera edad, no tan solo no se deben aplicar las mismas […]

sol-9327627

El sol amigo y enemigo de la piel

3 de agosto de 2012

Las vacaciones de verano han empezado o están a punto de hacerlo para la mayoría de ciudadanos y, con ellas, aumenta sensiblemente el tiempo de exposición al sol, ya sea porque mucha gente busca el bronceado pasando largos ratos tumbada en la toalla, o porque las actividades al aire libre marcan el día a día […]

nuevos-anticoagulantes-interacciones-ok-600x315-5615949

Interacciones y hemorragias con los nuevos anticoagulantes

15 de diciembre de 2017

Los nuevos anticoagulantes que se recetan en sustitución de la warfarina o acenocumarol (Sintrom), se dice que no requieren análisis ni controles, y se prescribe una dosis única, igual para todos. Pero no es que no requieran análisis de control, sino que no hay análisis para su control.Un reciente estudio publicado en la revista JAMA concluye aconsejando a los médicos que prescriben estos medicamentos, que deben considerar los riesgos potenciales asociados con el uso de otros fármacos.Las dosis estándar de los "protocolos médicos" deben tener algoritmos de corrección, en función de los genes del paciente y la comedicación. No vale la “dosis igual para todos”. Debe ser: dosis personalizada para cada paciente.

prudencia-ibuprofeno-aines-blog-7232827

Prudencia con el Ibuprofeno y otros anti-inflamatorios no esteroideos

29 de abril de 2016

Los inhibidores de la bomba de protones, entre ellos el más sigificativo es el omeprazol, ocasiona a largo plazo efectos adversos graves, entre otros: riesgo de fracturas óseas, diarrea, más riesgo de infecciones por clostridium difficile, hipomagnesemia con todas sus secuelas, aumento del riesgo de enfermedades cardíacas, alto riesgo de enfermedad renal crónica o...