Impuesto sobre bebidas azucaradas

1 de diciembre de 2016

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Acaba de conocerse la intención de gravar con un nuevo impuesto las bebidas azucaradas, es decir bebidas con azúcar añadido. Esta noticia ha aparecido cuando se han presentado los presupuestos para el año 2017 de la Generalitat de Catalunya. Un impuesto similar estaba en trámite en USA, veremos cómo queda con el nuevo presidente americano.
La finalidad del impuesto, es reducir el consumo de bebidas con azúcares añadidos.
El azúcar, tiene una gran incidencia sobre la salud. Afecta en especial al sobrepeso y obesidad. Lo que conlleva un aumento de diabetes y enfermedades cardiovasculares.
Suponemos que pueden surgir diversas reacciones en contra. Unas tal vez lógicas, por parte de la industria del sector. Otras, señalando que subir impuestos en “cosas básicas”, es antisocial. Otras sencillamente, porque esta disposición no está decretada para todos los españoles, aunque ahora el Gobierno está planteando establecerlo en toda España. O tal vez  también, porque alguien ponga en duda, si verdaderamente esta medida va a tener efecto sobre la reducción de su consumo.
Posiblemente también se argumente, que es una simple medida recaudatoria y no ahorrará costes al sistema de salud.
Sobre las primeras reacciones no es mi cometido opinar en este blog, pero sí sobre la última. Pone encima de la mesa, si la medida será positiva o no para la salud de nuestros ciudadanos, y su repercusión en el sistema sanitario público.
Un trabajo sobre esta situación realizado en México, publicado el día uno de noviembre de este año, aporta información sobre esta cuestión.
En el 2014 el Gobierno de México estableció un impuesto del 10% adicional a las bebidas con azúcares añadidos. Hay que decir que México tiene un alto índice de consumo de bebidas azucaradas. El consumo medio de bebidas azucaradas es de 43 galones por habitante y año. Un galón equivale a 3,78541 litros. Por tanto, el consumo medio de bebidas azucaradas es de 163 litros/habitante/año. Carezco de datos sobre el consumo actual en España.
Según expertos en estudios de salud, han calculado que en cada intervalo de diez años, se pueden reducir 189.300 nuevos casos de diabetes, 20.400 ictus y 18.900 muertes por infarto de miocardio. Sin embargo afirman, que el objetivo es obtener un 20% de reducción del consumo. Es decir, doblar las cifras anteriores, en beneficio de la salud de los ciudadanos.
A título orientativo, la OMS pone como tope el consumo de azúcares al día en 50g.

Sin embargo la OMS recomienda también, que esta cifra se reduzca a 25 gr. Pero zumos de frutas, gaseosas, o diversas bebidas refrescantes, en envases de 330 ml, ya contienen más de 35 gr. de azúcar.

En el estudio, muy documentado, cuya lectura recomiendo a los interesados, se contemplan varios escenarios. El más destacado es, que las calorías del azúcar cuya ingesta se va a reducir, no se suplan por otras comidas o bebidas.
Es conveniente que la población tome conciencia sobre los riesgos de consumir bebidas azucaradas, sin embargo algunos refrescos, se edulcoran con fructosa u otros edulcorantes que igualmente son perjudiciales para la salud.

Lo importante es que la población se acostumbre al menor consumo de azúcar, no a sustituirlo. Conviene aprender a saborear los alimentos de forma natural y con menos aditivos, que sólo sirven para enmascarar el sabor.

La reducción del consumo de bebidas azucaradas, aporta datos positivos para la salud.
Dr. Juan Sabater-Tobella
European Specialist in Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network
Presidente de Eugenomic®
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