Inhibidores aromatasa en el cáncer de mama

7 de junio de 2018

Los inhibidores de la aromatasa (IA), son un grupo de fármacos que se utilizan en mujeres posmenopáusicas para el tratamiento del cáncer de mama, cuando las células cancerosas expresan receptores de estrógenos (ER+).

Como su nombre indica, inhiben la enzima aromatasa. Enzima que cataliza la conversión de testosterona en estradiol. Por tanto, bloquean la síntesis de estrógenos.
Antes de la cirugía, se puede administrar terapia hormonal, con el fin de reducir el tumor y facilitar la intervención. Este enfoque se denomina terapia hormonal neoadyuvante.
También puede administrarse después de la cirugía, para reducir el riesgo de recurrencia. Se denomina terapia hormonal adyuvante.

Las mujeres premenopáusicas no deben tratarse con inhibidores de la aromatasa.

Estos fármacos no son capaces de inhibir la alta cantidad de estrógenos que producen los ovarios. En este caso, es de elección el tamoxifeno, al que ya nos hemos referido en otros blogs.
El tamoxifeno es otro fármaco utilizado, que bloquea los receptores de estrógenos y que es eficaz, tanto en la premenopausia como en la posmenopausia.

La pregunta que flota en el aire es ¿Cuántos años hay que seguir el tratamiento con inhibidores de la aromatasa, después de extirpado el cáncer?

La mayoría de protocolos indican cinco años.
A finales del 2017 en «Sant Antonio Breast Cancer Symposium (USA)”, se presentó un trabajo multicéntrico, realizado en Austria: «A prospective randomized multi-center phase-III trial of additional 2 versus additional 5 years of anastrozole after initial 5 years of adjuvant endocrine therapy – results from 3,484 postmenopausal women in the ABCSG-16 trial».
Los autores recopilaron las historias clínicas de 3.484 mujeres de 75 centros de Austria, entre los años 2004 y 2010. Todas las mujeres habían sido operadas de un cáncer de mama y tratadas con tamoxifeno, o un IA o ambos, durante 5 años que es lo que establece el protocolo.
Decidieron seguir el tratamiento con “anastrozol” a un grupo, dos años más y a otro grupo cinco años más.
El grupo de mujeres, que hizo dos años más de tratamiento, comprobaron que se habían producido recidivas en 377 casos (22%). Y 380 recidivas (22%) en el grupo de 5 años de tratamiento adicional. Es decir, ninguna diferencia.
Sin embargo, observaron que las mujeres que habían recibido 5 años adicionales de tratamiento, tenían más fracturas óseas.

Cosa lógica, pues a más deprivación de estrógenos más osteoporosis.

Estos mismos autores, en el año 2015 publicaron en The Lancet un trabajo: «Adjuvant denosumab in breast cancer (ABCSG-18): a multicentre, randomised, double-blind, placebo-controlled trial«.
Demostraban que el tratamiento con «denosumab», tenía efectos beneficiosos sobre el riesgo de fracturas, en mujeres tratadas con tamoxifeno o inhibidores de la aromatasa.
Recordar que el tamoxifeno es un profármaco y se convierte en fármaco activo por acción de las enzimas hepáticas CYP2D6 en colaboración con la CYP3A4.

Mujeres que tienen polimorfismos genéticos de actividad disminuida o nula, o toman medicamentos que los inhiben, tendrán un alto riesgo de fracaso terapéutico.

Es decir, el tamoxifeno no les hará efecto.
Dentro de los inhibidores de la aromatasa, conviene tener en cuenta:
El “anastrozol” tiene pocas contraindicaciones.
El “exemestano” es sustrato de la enzima CYP3A4. En este caso, se debe vigilar otros fármacos que tome la paciente que sean inductores de la misma (hay decenas). En caso de tomarlos, podría no hacerle efecto el tratamiento (fracaso terapéutico).
El “letrozol” es sustrato del CYP3A4 y del CYP2D6. Vale lo mismo ya dicho, polimorfismos genéticos de los genes que las codifican, si son de menor actividad, se debe reducir la dosis.
Y si la paciente toma otros fármacos que las induzcan, podrían no hacerle efecto (fracaso terapéutico).

Cuando se sigue el protocolo estándar: “igual para todas”, y no se revisa en un software de interpretación Farmacogenética, las posibles interacciones con otros medicamentos, se tiene el riesgo de ocasionar fracasos terapéuticos, o reacciones tóxicas, más o menos graves.

Dr. Juan Sabater-Tobella
Presidente de EUGENOMIC®
European Specialist in Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EC4).
Member of the Pharmacogenomics Research Network.
Member of the International Society of Pharmacogenomics and Outcomes Research
International Delegate of the World Society of Anti-Aging Medicine.

Video relacionado:

Tests genéticos de interés

  • Test genético para la detección de riesgo del cáncer de mama y trombosis: ESTROgenes
  • Test genético de farmacogenética del tratamiento del cáncer de mama: ONCOMAMApgx
  • Test genético de cáncer de mama esporádico: SPORADICgenes

Artículos relacionados:

EUGENOMIC® Asesores en Farmacogenética y Medicina Genómica

Artículos relacionados

contraceptivos orales

53 años de los anticonceptivos orales

2 de septiembre de 2013

Hace ahora 53 años que se inició el empleo de los anticonceptivos orales. Después de tantos años se podía afirmar que son seguros, pero también debe alertarse que algunos medicamentos, pueden acelerar la eliminación de los componentes del anticonceptivo y causar que haya menos dosis efectiva y provocar fallos, es decir embarazos no deseados.

Trabajo de noche y riesgo de diabetes

25 de septiembre de 2014

Relacionan el trabajar de noche con un riesgo aumentado de diabetes y problemas cardiovasculares, por el desacoplamiento de los biorritmos hormonales, principalmente del cortisol y la melatonina.

Accidentes cerebrovasculares en mujeres

27 de marzo de 2014

Los riesgos más frecuentes y específicos en mujeres y citan: El embarazo, pre-eclampsia, uso de anticonceptivos orales y tratamiento hormonal en la menopausia. De forma muy concreta advierten del aumento del riesgo de trombosis (cerebral y extra-cerebral) que se produce con el tratamiento hormonal, tanto en el caso de los anticonceptivos, como el tratamiento hormonal sustitutivo en la menopausia.

Alergia a los cacahuetes

5 de diciembre de 2017

La alergia a los cacahuetes desde el año 2010 ha aumentado un 21% y aunque afecta más a personas de raza negra, el problema es grave y predispone entre otras consecuencias al asma. Por tal motivo se recomienda tener presente que muchos productos de galletas, barritas y chucherías, llevan incorporados cacahuetes o derivados de los mismos, en polvo o grasa y que pueden ser para determinadas personas, causa de alergia.

Eugenomic

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.