Interacciones de fármacos en la hipertensión

27 de abril de 2018

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«Study of drug–Drug interactions among the hypertensive patients in a tertiary care teaching hospital». Es un trabajo realizado en un hospital de India, ya que no solo es en USA donde preocupan las interacciones de medicamentos.
Revisaron 125 pacientes que, por su hipertensión, acudían al departamento de cardiología del mismo hospital, en régimen ambulatorio.

Observaron que el promedio de medicamentos que tomaba cada paciente era de 5,02 y el 82% tomaba más de 4 fármacos.

Muchos de ellos, además de hipertensión, estaban tratados por otras enfermedades, destacando diabetes (19,2%), patología coronaria (5,6%) y enfermedad renal crónica (1,6%).
De ellos, un 61,6% hombres y un 34,5% mujeres, y el 56% con edades entre 40-60 años.
El 27,7 % presentaron interacciones de farmacocinética (niveles del fármaco en sangre), 37,3% fueron de tipo farmacodinámico (potenciación por el mismo efecto) y el 39,8% por otras causas.
Verificaron las siguientes interacciones más frecuentes:

  • Atenolol más amlodipino, que produjo hipotensión y bradicardia.
  • Enalaprilo y furosemida, que provocaron hipotensiones bruscas.
  • También amlodipino y el antibiótico fluconazol, y en este caso la interacción fue, por ser éste último, un inhibidor potente de la enzima CYP3A4 que metaboliza el amlodipino, y por tanto provocó niveles muy altos del fármaco, con crisis de hipotensión.

En total encontraron 123 interacciones a tener en cuenta. 18 de poca importancia y 105 de importancia muy significativa, aunque ninguna comprometía la vida del paciente. Y esto sólo en un colectivo de 125 pacientes hipertensos.

Consultar 5-10 medicamentos en un software de Farmacogenética, no precisa ni un minuto de tiempo.

Cuando se ve que todo es negativo, no hacen falta más consultas. Sólo cuando aparece alguna interacción, hay que buscar las alternativas. Únicamente se precisa algún minuto más.
Por el contrario, se optimiza mucho tiempo, con menos visitas posteriores innecesarias. Menos ingresos a urgencias, e incluso se evita en más de un caso, la muerte del paciente.

Infelizmente considerada: «como un efecto colateral». Desenlace que se puede evitar, consultando un software y aplicando criterios farmacogenéticos.

En España, se calculan unas 15.000 muertes al año por reacciones adversas a los medicamentos.
Las interacciones entre medicamentos (y de éstos con hierbas u otros complementos nutricionales) es una de las causas más frecuentes de reacciones adversas, con efectos de toxicidad o fallo terapéutico. La mayoría se pueden evitar, si se consulta una base de datos especializada.
Sería deseable que, en la rutina clínica, y dentro de los “protocolos”, se revisara siempre las posibles reacciones adversas de los medicamentos, relacionadas con TODO lo que toma el paciente, incluyendo los complementos o productos naturales. A su vez advertir al paciente, cuando es aconsejable realizar un estudio de algún polimorfismo genético.
Aunque la Seguridad Social, ya tiene incluidos los Estudios de Farmacogenética en su “Cartera de Servicio Comunes del Sistema Nacional de Salud” desde el 6 -11-2014, todavía no lo financian, según indican, por falta de presupuesto.
Tampoco las aseguradoras privadas, incluyen en sus petitorios nada relacionado con la medicación.

Esto no justifica, por ética profesional, que se informe a los pacientes la conveniencia de un estudio farmacogenético, cuando así procede.

Si no se hace y se produce un accidente grave, se puede incurrir en una falta grave por omisión de información.

Dr. Juan Sabater-Tobella
European Specialist in Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network

Presidente de EUGENOMIC®

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