Nuevas guías para la hipertensión
Aplicar la farmacogenética y consultar bases de datos de interacciones de medicamentos son el pilar de la buena práctica de la prescripción en el siglo XXI. Nuevas guías para la hipertensión.

El mes de septiembre se publicaron las nuevas guías sobre la hipertensión: 2018 ESC/ESH guidelines for the management of arterial hypertension. Han sido redactadas por la European Society of Cardiology (ESC) y la European Society of Hypertension (ESH) y en total ocupan 83 páginas de la revista European Heart Journal.
Recomiendo a los cardiólogos y médicos de familia se las lean pues hay muchos aspectos prácticos sobre conceptos y pautas de tratamiento. Voy a destacar lo que considero más novedoso en relación a las normas anteriores. Nos tenían acostumbrados a que lo “normal” era <120 mm Hg sistólico y <80 mm Hg diastólico. A veces los médicos se empeñaban a llegar a estas cifras incluso en gente de edad avanzada, a veces a costa de una importante politerapia.
Hoy se nos dice que estos valores son los “óptimos” pero que son “normales” los comprendidos entre 120-129/80-84. Normales altos: 130-139/85-89. Grado 1 de hipertensión: 140-159/90-99. Grado 2 de hipertensión: 160-179/100-109 y grado 3: >180/110. Es decir sitúan la hipertensión propiamente dicha a partir de lo 140/90.
Conducta a seguir según los grados. Con los normales y los normales altos, es decir hasta 139/89, no hacer nada.
- En el grado 1 de hipertensión: Si no hay ningún factor de riesgo cardiovascular añadido, procurar reducirlos con cambios en el estilo de vida, es decir tipo la dieta, recomendar ejercicio y corregir determinados hábitos de vida. Si en unos meses esto no se consigue, entonces recurrir a los fármacos.
- Grados 2/3 de hipertensión: Iniciar un tratamiento a base de cambios en el estilo de vida y además tratamiento farmacológico. Para los mayores de 80 años, se recomienda tratamiento farmacológico solo a partir de los 160 mm Hg.
Hábitos de vida a tener en cuenta.
- La ingesta de sal no debe superior los 5 gramos al día.
- Dosis de alcohol (1 vaso de vino o cerveza) no más de 14 a la semana para hombres y 8 para mujeres.
- Dieta a base de muchos vegetales, fruta fresca pescado, ácidos grasos insaturados, limitación en el consumo de carne roja, y los productos lácteos bajos en grasas.
Control del IMC (índice de Masa Corporal).
- Procurar estar entre 20-25 y un diámetro de la cintura menor de 94 cm para hombres y de 80 cm para las mujeres.
- Hacer ejercicio aeróbico, unos 30 minutos por lo menos 5 días a la semana.
Para el tratamiento farmacológico, recomienda uno dual a base de dos fármacos de acción diferente pero complementaria y preferible que estén ya asociados en una sola forma farmacéutica, es decir que el paciente tenga que tomar “una sola pastilla” al día. Si no se consigue el objetivo deseado, se puede añadir un tercer fármaco
Las guías también se ocupan extensamente del tratamiento de los problemas cardiovasculares que pueden ir asociados a la hipertensión y su tratamiento (estatinas, antiagregantes plaquetarios, anticoagulantes) y todo ello ya hemos comentado que ocupa 83 páginas, imposibles de resumir en un blog.
Conviene recordar que, en casi todos los fármacos antihipertensivos, la farmacocinética está influida por polimorfismos genéticos. La misma dosis, según la genética individual del paciente, puede provocar efectos tóxicos, como un shock por hipotensión que requiera atención urgente, o resultar ineficaz, llevando a añadir otro medicamento que podría haberse evitado si se hubiera acertado con el tratamiento inicial.
Aplicar la farmacogenética y consultar bases de datos de interacciones de medicamentos son el pilar de la buena práctica de la prescripción en el siglo XXI.
Dr. Juan Sabater Tobella