Retinopatía diabética

6 de abril de 2017

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Retinopatía diabética es una complicación de la diabetes y una de las causas principales de ceguera.

A consecuencia de la diabetes, se dañan los pequeños vasos sanguíneos de la retina. La retina es una capa fina de tejido sensible a la luz que cubre la parte posterior del ojo. La retinopatía diabética generalmente, afecta a ambos ojos, y en general es un proceso no reversible.

Todos los diabéticos, tanto del tipo 1 como del tipo 2, corren este riesgo.

Por eso, todas las personas con diabetes deben hacerse un examen completo de la vista, por lo menos una vez al año. Entre el 40 y el 45 por ciento de los diagnosticados con diabetes, tienen algún nivel de retinopatía diabética.
La Asociación Americana de Diabetes (ADA) acaba de publicar en la revista Diabetes Care, un segundo posicionamiento (el primero fue en el 2002)  sobre la retinopatía diabética: Diabetic Retinopathy: A Position Statement by the American Diabetes Association. Valoran las causas  que más influyen en su desarrollo. Las pruebas de laboratorio y los exámenes oftalmológicos y demás recomendaciones.
Establece los cuatro niveles de desarrollo de la retinopatía: suave, moderado, severo y proliferativo. Definen las características de cada uno.

El mejor tratamiento para la retinopatía diabética es la prevención.

Se valora como prioritario, una dieta adecuada, mediante ella y la medicación, se nivelen los niveles de glucemia. Igualmente que se mantenga el colesterol LDL y HDL dentro de unos valores de normalidad. A su vez, se considera prioritario, regular la hipertensión arterial.

La hipertensión es un factor muy importante en el desarrollo de la retinopatía.

Es interesante su posicionamiento, sobre la administración de Ácido Acetil Salicílico (Aspirina®) como factor anticoagulante, sin que aumente el riesgo de hemorragia en la retina.
Asimismo establece pautas de seguimiento. Recomiendo su lectura a todos los profesionales de la salud que tratan pacientes diabéticos.

Pero conviene recordar, que los pacientes diabéticos, con retinopatía diabética, suelen estar polimedicados. En general, necesitan antidiabéticos, hipolipemiantes y antihipertensivos.

La respuesta de cada paciente, ante estos medicamentos, puede variar de acuerdo con sus alteraciones genéticas. Pudiendo ser, que las dosis prescritas “según protocolo” ocasionen efectos adversos, o fracaso terapéutico (no hacer efecto la medicación).
Tampoco se debe olvidar, las posibles interacciones entre los medicamentos. El metabolismo, y por tanto la eficacia de: antidiabéticos, hipolipemiantes y antihipertensivos, está afectada por polimorfismos en los genes. Con una simple consulta en un software de Farmacogenética, se podrá reducir el tiempo en ajustar las dosis precisas. Además se evitarán efectos desfavorables o fracasos terapéuticos, que podrán requerir ingresos a urgencias por hiper o hipoglucemia, causados por las interacciones entre los diferentes medicamentos.
Finalmente tener en cuenta, que más del 13% de los españoles mayores de 18 años tiene diabetes tipo 2. Lo que equivale a más de 5 millones de personas. Y más del 12,% de la población, presentan intolerancia a la glucosa, o glucosa basal alterada, situación que se considera de prediabetes.
Dr. Juan Sabater-Tobella
European Specialist in Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network

Presidente de EUGENOMIC®
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