Tramadol y codeína en adolescentes

6 de julio de 2017

tramadol-y-codeina-en-adolescentes5-600x315-4417565

tramadol-y-codeina-en-adolescentes5-600x315-4417565
La FDA prohibió en el 2015 prescribir codeína a niños, por el riesgo de paro respiratorio y muerte en algunos casos. Poco tiempo después la AEMPS española también lo ha prohibido. Tema del que ya nos hemos referido en anteriores blogs.

Parece que nos repitamos, pero lamentablemente, las recomendaciones de las agencias del medicamento, son ignoradas en muchas ocasiones.

Recientemente la FDA ha publicado una nueva “Drug Safety Communication”.

Recuerda que no se debe prescribir codeína, ya no tan sólo a niños, sino también a adolescentes hasta los 18 años, ni tampoco a madres lactantes.

Añade además la FDA, que debe advertirse en los folletos de los medicamentos. La codeína, en jarabe principalmente, era y sigue siendo, el analgésico que con más frecuencia se prescribe a los niños tras una operación de amigdalotomía o tonsilectomía. Se prescribe así mismo, por su efecto antitusígeno, analgésico o sedante, entre otros. 
Por lo visto, algunos médicos al enterarse del comunicado de seguridad, han dejado de prescribir codeína. En su lugar, una gran mayoría, prescriben tramadol. Fármaco opioide, de los más recetados en USA y también en España.
La advertencia se explica a través de la Farmacogenética. Tanto la codeína como el tramadol son profármacos. Es decir, son moléculas químicas que en sí, no tienen efecto farmacológico. Es por acción de una enzima hepática –la CYP2D6- que se convierten en la molécula farmacológicamente activa.
El gen CYP2D6, que codifica la enzima CYP2D6 es muy polimorfo. Tiene variantes genéticas, de gran frecuencia poblacional, que le confieren en determinados casos: baja actividad (IM), nula actividad (PM) o actividad ultrarrápida (UM).
Si se prescribe codeína o tramadol a un paciente que es (IM) le hará menos efecto del esperado. Si a un paciente que es (PM) no le hará efecto. Y  si se receta a uno que es (UM) transformará tanto la codeína como el tramadol muy rápidamente a su forma activa y se producirá un pico de sobredosis. En consecuencia, le provocará puntualmente una sintomatología de intoxicación por opioides, con problemas respiratorios e incluso muerte.
La reacción es peor en lactantes, que sean (UM) y que reciban estos fármacos a través de la leche materna, en el caso de que se hayan prescrito a la madre. Tener en cuenta que en nuestro entorno, la frecuencia de personas UM es de un 10%.

Sin olvidar que también interaccionan los fármacos con las “plantas medicinales”.

Por ejemplo: un paciente que no tiene polimorfismos del gen CYP2D6 y que por tanto en teoría, se le puede prescribir codeína y/o tramadol. Si toma además fluoxetina (antidepresivo) y/o extracto de hojas de frambuesa, que son inhibidores potentes del CYP2D6. Tanto la codeína como el tramadol no se van a transformar en el fármaco activo, y en consecuencia no le va a calmar el dolor. Este mismo efecto a su vez, lo provoca el cannabis y decenas de medicamentos y otros productos naturales.
Recordemos que el cannabis interfiere con muchos medicamentos, y por ello los fumadores, pueden tener muchas reacciones adversas a los medicamentos.

Lo científicamente correcto, y confiamos que en breve se adapte este protocolo, que previamente a una prescripción de fármacos, se conozcan los polimorfismos genéticos del paciente y se le prescriba la medicación, seleccionándola en función de su genética.

Aunque ya no soy cronológicamente joven, me gustaría vivir lo suficiente para verlo.
Dr. Juan Sabater-Tobella
European Specialist in Clinical Chemistry and Laboratory Medicine (EC4)
Member of the Pharmacogenomics Research Network

Presidente de EUGENOMIC®
Artículos relacionados:

EUGENOMIC® Asesores en Farmacogenética y Medicina Genómica

Seguimos informando sobre Farmacogenética y Medicina Genómica en los perfiles de: Facebook, Twitter, Youtube, Google+, Linkedin.
IMAGEN: Pressfoto/Freepik

Última revisión: [last-modified]

Artículos relacionados

algo_mc3a1s_sobre_las_grasas_trans-7142361

Algo más sobre las grasas trans

11 de diciembre de 2015

Uno de los problemas que preocupan al mundo occidental es el gran incremento de la obesidad y la diabetes, y una de sus causas, son el incremento de las grasas en la alimentación. Las grasas saturadas suelen tener muy mala prensa, pero en realidad las más perjudiciales para la salud, son las grasas “trans”, no obstante una mayoría de personas desconocen lo que son y las consecuencias de su consumo.

1posicionamiento-oficial-sobre-tratamiento-con-testosterona-1313624

Posicionamiento oficial sobre tratamiento con testosterona

19 de noviembre de 2015

Prescribir testosterona, debe ser la última opción y ante unos niveles bajos de testosterona no necesariamente hay que suplementarla. En hombres entre 50-60 años, puede ser suficiente dar uno o dos días a la semana un inhibidor de la aromatasa y a partir de los 60 años se puede mejorar dando estimulantes y finalmente a partir de esta edad, y si estos tratamientos ya no surten efecto, es cuando hay que prescribir testosterona.

puedo-fumar-un-cigarrillo-diario-600x315-7094326

¿Fumar un cigarrillo al día?

15 de febrero de 2018

Fumar, aunque sólo sea un cigarrillo al día, es perjudicial para la salud. Hecho que ha sido confirmado científicamente en un importante trabajo realizado en 21 países a lo largo de casi 70 años, cuyas conclusiones han sido publicadas el pasado mes de diciembre 2017, en British Medical Journal. Fumar un solo cigarrillo al día, es causa también de mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares en todo su espectro, además de ocasionar cualquiera de los efectos nocivos del tabaquismo.

bebe-de-tres-padres-600x315-8900925

Bebé de tres padres

9 de diciembre de 2016

La revista Fertility&Sterility publicó un caso de fertilización “in vitro” de una mujer que era portadora de una grave enfermedad hereditaria.Corrió la voz que había nacido un bebé de tres padres. La realidad no es ésta, sino que se obtuvieron ovocitos con núcleos de la madre biológica, mitocondrias de una donante normal, que se fertilizaron con espermatozoides del marido, y  se implantaron en el útero de la madre biológica (portadora de la enfermedad).Por tanto, se obtuvo un hijo sin la enfermedad, con el 100% del ADN del padre y con el 95% del ADN de la madre biológica, pero con unas mitocondrias con ADN normal proveniente de la donante.